Bienvenidos a un nuevo curso escolar. Espero que hayáis disfrutado a tope de esas merecidas vacaciones de verano, y que empecéis este nuevo año con ganas de hacer y de aprender cosas interesantes y distintas.
Aunque no os lo creáis, en la temporada estival el mundo sigue su dinámica y siguen sucediendo acontecimientos. Por ejemplo, el día 26 de julio pasado salió a la luz un estudio de investigación realizado por científicos del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones científicas). ¿De qué trataba? Pues, de las canciones populares contemporáneas. Sí, sí, las que llevamos escuchando por la radio, televisión, en discos, etc. desde hace ya tiempo. El estudio, sobre más de 450 000 canciones desde 1955 a 2010, demuestra:
- que se parecen muchísimo entre ellas, más que las antiguas;
- que las melodías son muy previsibles, es decir, que es fácil saber qué nota vendrá después de otra anterior;
- que se utilizan habitualmente en las composiciones las mismas series de acordes básicos para acompañar las melodías;
- que utilizan menos sonoridades distintas (timbre), es decir, se usan los mismos instrumentos;
- que se ha ido subiendo el volumen a la hora de grabarlas en los estudios durante las últimas décadas.
El director del equipo que ha llevado a cabo el estudio, Joan Serra, ofrece una receta sencilla para componer canciones que suenen muy modernas y actuales. Según él: "Los cambios de acordes sencillos, los instrumentos comunes y el volumen fuerte son los ingredientes de la música actual. Realizar estos cambios sobre las canciones antiguas puede hacer que suenen a nuevas."
A la gente con algunos años más que vosotros y que hemos escuchado bastante música popular desde hace tiempo, nos han confirmado con este estudio algo que ya sospechábamos: "todo suena igual". Interesante, verdad. Os dejo con un pequeño vídeo que salió en la tele.